• Los orígenes de la imprenta

    Se acabaron las clases  y el verano abrió sus puertas, así que desde Bolsalea hemos decidido abrir nuestra propia escuela de verano, donde hablaremos de los orígenes de la imprenta, la tipografía, el desarrollo del diseño y todas las artes que tienen que ver con nuestro trabajo.

    Gracias al conocimiento de nuestros antepasados, ahora nosotros podemos ofrecer publicidad de calidad y llenar la vida de cosas bonitas.

    Nuestras bolsas pasan por procesos de diseño, costura e impresión y la base de esas técnicas se remonta al año 593.

    Te ha entrado la curiosidad ¿verdad? Pues sigue leyendo y no te pierdas esta aventura histórica.

    Todo comenzó en China, cuando surgió la necesidad por parte de los monjes budistas de impregnar las tallas de color para imprimir con ellas sobre seda o papel de trapos.

    los orígenes de la imprenta

    Tenemos que darles las gracias a estos monjes, ya que fue por esta invención que se logró reproducir por primera vez y de manera múltiple, dibujos y textos con la ayuda de caracteres de imprenta tallados en tablas de madera.

    Era la época y auge de la alquimia y uno de los más famosos y desarrolladores alquimistas fue el chino Pi Cheng.

    Ya en occidente el proceso de la imprenta pasó por varias disputas para saber quien era el «padre de la imprenta». Esta lucha pasó por varios países como Alemania con Mentelin, Italia con Aldus y Países Bajos con Lorenzo de Coster.

    Hasta 1.450 los libros se difundían en copias manuscritas…¿os imagináis el trabajo de escribir a mano libro tras libro? Muchos de los que se dedicaban a este trabajo eran monjes y frailes dedicados exclusivamente al rezo y al réplica de ejemplares.

    Y tiempo más tarde llegó el cambio más importante con Gutenberg. Y es que tuvo la idea de cambiar las tablillas de madera por tablas móviles, creando cada letra del alfabeto y gracias a esa invención se creó el libro más perfecto y el primer libro impreso, llamado «la biblia de Gutenberg».

    libros antiguos

    Han pasado siglos y cambios y muchos inventores han desarrollado nuevas técnicas que han dado el resultado que tenemos hoy en día pudiendo expandir nuestra cultural y arte por todos los rincones del mundo.

    Así pues desde Bolsalea queremos darles las gracias a esos monjes budistas que un día, tras una necesidad, lucharon por una idea que ha llegado hasta nuestros días.

    Conócenos
  • Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest