¿Alguna vez te han puesto pegas en un encargo porque tus imágenes no son vectoriales?
Si tu respuesta ha sido sí o quieres prevenir sustos inesperados, atento a este post donde en Bolsalea te contamos cómo evitarlo.
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Para sacar un mayor partido a todos tus proyectos es importante saber diferenciar estos dos conceptos.
En primer lugar hablaremos de las imágenes de mapa de bits o rasterizadas, que son todas aquellas constituidas por un conjunto de puntos denominados píxeles.
Un aspecto que debes tener en cuenta con este tipo de archivos es que al ser sometidos a transformaciones sufren pérdida de información denominada distorsión.
Las imágenes rasterizadas se suelen presentar en forma de fotografía o archivos captados a través de un escáner.
Por otro lado, encontramos las imágenes vectoriales. Éstas se caracterizan porque su composición consta de vectores. Un vector es un objeto definido por una serie de puntos que sometidos a diferentes transformaciones no pierden información.
Los gráficos vectoriales se utilizan principalmente para logotipos, dibujos, caricaturas etc.

Teniendo presente que ya conoces las diferencias entre una y otra, ahora solo te falta tener en cuenta algunos trucos que te hagan estar seguro al 100% de a qué tipo de imagen pertenece la tuya.
Son imágenes vectoriales si:
Por lo contrario, tu imagen es rasterizada si:
Para acertar con el envío de tus archivos solo debe tener en cuenta estos dos pasos.
El primero consiste en informarte bien de qué tipo de impresión se va a realizar.
En Bolsalea, por ejemplo, utilizamos técnicas de impresión tradicionales como lo son la serigrafía y la flexografía. Ambas técnicas exigen una calidad excepcional, motivo por el cual es imprescindible el uso de imágenes vectorizadas.
Cuando el cliente nos manda su diseño vectorizado, nosotros procedemos a hacer la correspondiente maqueta respetando los márgenes de impresión. Con esto conseguimos que el cliente tenga una visión más realista de cómo quedarían sus bolsas.

¿Qué ocurre si no dispones del archivo vectorizado? En este caso se procede a realizar un vectorizado rápido. Si el resultado no es satisfactorio podríamos vectorizarlo a mano, aunque este no es nuestro principal cometido. Otra opción sería ponernos en contacto con tu diseñador para que nos mande el archivo vector y así realizar con éxito nuestro trabajo.

Una vez lista la maqueta y aceptada por el cliente, lo mandamos a producción. Aquí el procedimiento es algo complejo y consta de tres pasos:
Cabe destacar que este tipo de impresiones permiten estampar tu logotipo en cualquier tipo de material ya sea papel, tejido sin tejer, algodón, etc.

Aunque el proceso de grabado es algo más lento que el de otras técnicas, su resistencia y durabilidad es mucho más superior.
Señalar también que el uso de nuestras tintas al agua hace que se consiga un resultado muy cubriente y libre de toxicidad por lo que nuestras bolsas son perfectas si las quieres mezclar con alimentación.
Podemos resumir entonces que, aportar tu imagen de forma vectorial es imprescindible para que en Bolsalea podamos conseguir que la impresión de tus bolsas tengan una calidad extraordinaria sin importar el material que sea.

Otro tipo de impresión que puedes encontrar para grabar tus materiales son las impresiones digitales. Estas utilizan un proceso similar al que se realiza en las impresiones comunes en papel. Permite reproducir detalles a máxima definición, como pueden ser texturas, degradados, etc. La importancia del formato de tu imagen es poco relevante en este tipo de grabados. Lo que verdaderamente importa es su resolución, ya que cuanto mayor sea está, mejor será el resultado.

El segundo radica principalmente en conocer tu diseño. Es recomendable que comprendas los aspectos más relevantes y característicos de éste. Suele ser un paso al que la mayoría de la gente no le da la importancia que verdaderamente tiene. Conocer las tipografías, la cantidad de tintas y los pantones utilizados en tu diseño puede ser crucial para que este se pueda llevar a cabo exitosamente y no te lleves sustos inesperados.
No podemos finalizar este post sin recordar que un diseño cuidado, impreso en tus bolsas, puede ser una gran oportunidad para publicitar tu negocio. Atraer a nuevos usuarios, causar curiosidad entre la gente o hacer recordar a tus clientes de que estás ahí, son solo unas cuantas de las muchas cosas que puedes conseguir.

¿Tienes alguna duda sobre tu diseño? ¿Te gustaría plasmar una idea en tus bolsas? Cuéntanoslo en comentarios.